Autonomía digital y tecnológica

Código e ideas para una internet distribuida

Linkoteca. laboratorios ciudadanos


The Lab Book cover

Despite their sudden visibility due to the burgeoning of the digital humanities, media labs have a surprisingly long history. As part of the historical avant-gardes, media arts labs were the sites where the new materials and aesthetics of technical modernity were developed. They often share a common ideology, tied not just to the neoliberal drive to privatize, innovate and disrupt, but to long-standing modernist ideas about creative destruction, quantification and the value of scientificity. The Lab Book will thoroughly document and explicate this significant cultural force.

Selon moi, les tiers-lieux sont le visage de la France de l’après-Covid. A côté des grandes ETI, il y a cette économie territoriale qui renaît dans l’hyperproximité. Cela émergeait déjà auparavant : la transition numérique, écologique, la profonde remise en question de notre rapport au travail n’ont pas attendu la pandémie pour émerger comme une priorité, mais ces lieux apparaissent désormais de plus en plus comme le précipité de ces transitions…

Selon nos estimations, le territoire français comptera a minima environ 3500 tiers lieux en 2022, contre 1800 en 2018. Et je pense que l’exode des urbains qu’on observe déjà va renforcer cette dynamique. Ce qui est évident, c’est que les nouvelles générations bouleversent déjà le rapport au travail, elles réclament un meilleur équilibre entre vie professionnelle et vie perso…

Espaces de coworking pour allergiques au travail en solitaire, fabriques numériques, friches culturelles, mais aussi ateliers, cuisines ou jardins partagés… Encore méconnus du grand public, les «tiers lieux» ne pèsent pas bien lourd sur le papier : en 2021, on en comptait 2 500 en France et 150 000 personnes y travaillaient comme indépendants ou salariés de microentreprises pour un chiffre d’affaires cumulé d’environ 250 millions d’euros. Mais dans les métropoles comme dans des communes plus modestes, sur le terrain associatif et entrepreneurial, ces laboratoires de l’innovation laborieuse, technologique et sociale s’épanouissent «comme 100 fleurs», à en croire Patrick Levy-Waitz qui en paraphraserait presque Mao. Le président de l’association France tiers lieux et de la Fondation travailler autrement doit remettre ce vendredi à Jean Castex un rapport intitulé «Tiers lieux, nos territoires en action».

MediaLab Prado desarrolla y apoya la producción de proyectos culturales bajo la experimentación, las convocatorias abiertas y el aprendizaje estructurado en 24 grupos de trabajo y seis laboratorios. Para poner en marcha estas iniciativas cuenta con un presupuesto anual de dos millones de euros que aporta el Ayuntamiento de Madrid.

Para el doctor Adolfo Estalella, antropólogo e investigador de la Universidad Complutense de Madrid, estos espacios permiten alumbrar nuevos futuros, nuevas formas de relacionarnos. «Las ciudades están diseñadas de tal manera que la población está segmentada por edades donde es casi imposible que se mezclen unas con otras. Estos laboratorios invitan a repensar esa segmentación tan habitual», indica.

el grupo GenZ conformado por jóvenes entre los 13 y los 19 años que tratan de explicar a través de una baraja de naipes llamada AkaFamily,cómo la familia tradicional, conformada por el padre, la madre, los hijos y los abuelos, ha cambiado a familias donde hay dos padres o dos madres; donde sus miembros pertenecen al colectivo LGTBI.

Todos sabemos lo difícil que es experimentar en un entorno tan intolerante al error como es la política y la gestión pública, donde los partidos y el poder mediático están siempre a la caza del fallo. En un escenario tan hostil, la Administración tiene que hilar fino para dar cierta seguridad como entidad garantista, y eso le obliga a habilitar dispositivos que “aíslen” la experimentación a un entorno controlado que ayude a gestionar mejor el riesgo.

Hirikilabs pretende ser un espacio en el que reflexionar sobre por qué, cómo y para qué utilizamos la tecnología y experimentar en torno a ello, un espacio donde la tecnología no es un objetivo sino un camino, donde pasa de ser el centro del proceso a ser parte (importante) del proceso.

…tiene el objetivo de analizar la tecnología desde varias perspectivas y trabajar de manera crítica las relaciones que se crean a partir de ella, haciendo uso de diversos proyectos, grupos de trabajo y procesos, y garantizando distintas maneras de acercamiento. Y es que creemos que en ese sentido promovemos una reflexión crítica hacia la tecnología entre la ciudadanía. Así, entendemos que la mirada crítica y el dominio de las herramientas y de las dinámicas de difusión son el camino hacia el empoderamiento.

Entendemos la soberanía como un proceso de apropiación y comprensión de las tecnologías por parte de los ciudadanos que contribuye a una sociedad más y mejor informada y con cierta capacidad de autoprotección ante los retos derivados de una cada vez mayor convivencia con la tecnología. La irrupción en la vida diaria de la inteligencia artificial, la automatización, la privacidad en la red o el control son solo algunas de las cuestiones ante las que antes o después la sociedad tendrá que tomar partido. La apertura del conocimiento y el uso de software y hardware libres, contribuyen a comprender las implicaciones y saber que al menos existen alternativas.