Autonomie numérique et technologique

Code et idées pour un internet distribué

Linkothèque. Carnet de bord. Page 4


The loading attribute allows a browser to defer loading offscreen images and iframes until users scroll near them. loading supports three values:

lazy: is a good candidate for lazy loading.
eager: is not a good candidate for lazy loading. Load right away.
auto: browser will determine whether or not to lazily load.

Not specifying the attribute at all will have the same impact as setting loading=auto.

Native lazy loading of images and iframes is super cool. Nothing could be more straightforward than the markup below:

<img src="myimage.jpg" loading="lazy" alt="..." />
<iframe src="content.html" loading="lazy"></iframe>

As you can see, no JavaScript, no dynamic swapping of the src attribute’s value, just plain old HTML.

The loading attribute gives us the option to delay off-screen images and iframes until users scroll to their location on the page. loading can take any of these three values:

lazy: works great for lazy loading
eager: instructs the browser to load the specified content right away
auto: leaves the option to lazy load or not to lazy load up to the browser.

IBM despidió a Lynn Conway en 1968 tras descubrir que pretendía cambiarse de sexo. La investigadora sobrevivió sin trabajo y sin familia en las calles de San Francisco gracias a otras transexuales que sufrían la persecución policial. Trabajó en Xerox PARC ocultando su pasado y realizó importantes avances en el campo del diseño de chips en los 70. Sin embargo, el coautor de sus investigaciones se llevó casi todos los honores. Ignorada en Silicon Valley, primero por ser transexual y después por ser mujer, ahora su labor comienza a ser reconocida.

Microsoft-owned Github has removed the APK of an app for organizing political protests in the autonomous community of Catalonia — acting on a takedown request sent by Spain’s Guardia Civil, a national police force with military status.

The app registers supporters of independence by asking them to communicate their availability and resources for taking part in local protest actions across Catalonia. Users are also asked to register for protest actions and check-in when they get there — at which point the app asks them to abide by a promise of non-violence

Users of the app see only upcoming protests relevant to their location and availability — making it different to the one-to-many broadcasts that Tsunami Democràtic also puts out via its channel on the Telegram messaging app.

Essentially, it’s a decentalized tool for mobilizing smaller, localized protest actions vs the largest demos which continue to be organized via Telegram broadcasts (such as a mass blockade of Barcelona airport, earlier this month).

La concentration du capital à Paris, Londres ou New York réduit les centres-villes à des galeries commerciales géantes et à des open-spaces hyperconnectés, devenus trop chers et donc inhabitables pour les classes populaires comme pour des populations en voie de déclassement toujours plus nombreuses. Elles se trouvent reléguées dans des périphéries de plus en plus lointaines à mesure que progresse la gentrification.

Richard Sennett, auteur de Bâtir et habiter. Pour une éthique de la ville

Cette ville fragmentée socialement et spatialement a ses emblèmes, comme le Googleplex de New York. Installé dans les anciens locaux des autorités portuaires de la ville, il abrite les employés du célèbre moteur de recherche, qui viennent chaque jour y travailler. Travailler, mais pas seulement, car chacun peut «donner son linge à laver, voir un médecin, fréquenter la salle de sport, rattraper son sommeil s’il a travaillé tard, regarder un film pour se détendre», décrit Richard Sennett dans son livre. Réservé aux salariés, cet environnement all inclusive est inaccessible aux habitants du quartier populaire de West Village dans lequel il est implanté. Le Googleplex s’oppose ainsi à tout ce qui permet à la ville d’être ouverte et démocratique : c’est une bulle hermétique qui sépare ses employés aisés des autres classes sociales, tout en devenant un redoutable espace de contrôle de la vie quotidienne de celles et ceux qui s’y trouvent, sous couvert de leur faciliter la vie.

“When you look at this image on different browsers, you’re kind of looking at the history of the internet and what was demanded of it at the time, » Smith told Motherboard in 2018.

But experimenting with different browsers also reveals a hint of the future: A ton of browsers these days are running Chromium, Google’s open-source browser code. Whereas Pure CSS Lace might have shown off how every browser is unique in the past, it now looks exactly the same on Chrome, Vivaldi, Brave, and Opera.

Cloudflare announced their new VPN product called Warp, which is based on their own implementation of WireGuard. This product seems to fit into their general strategy of wanting to man-in-the-middle (MITM) themselves into most of the traffic on the Internet, like I discussed in a previous post. As I explained there, they did the same thing with IPFS as well.

Knowing their willingness to deplatform people and block content, it would be stupid to trust them with your Internet traffic. The fact that they also refused to work with Jason Donenfeld (at least so far), the creator of WireGuard, seems highly suspicious in light of their history.

WARP is not designed to allow you to access geo-restricted content when you’re traveling. It will not hide your IP address from the websites you visit. If you’re looking for that kind of high-security protection then a traditional VPN or a service like Tor are likely better choices for you.

“Año tras año, Black Friday tras Black Friday, Amazon consolida su poder”, resume el periodista Ekaitz Cancela, autor de El despertar del sueño tecnológico y colaborador de El Salto. La tesis de Cancela es que, tras la caída de Lehman Brothers en 2008, la economía mundial encontró en la economía de las grandes plataformas un modo de mantener a flote el sistema capitalista, en crisis de rentabilidad desde los años 70. Cancela denomina a la economía de Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft “tecnologías de supervivencia”, en tanto están diseñadas para “ampliar los espacios de nuestra vida sometidos a la mercantilización”.

La regulación de los precios es un reclamo histórico de los colectivos de vivienda de todos los lugares del mundo, que ven en ello el principio del fin de la especulación inmobiliaria. En el caso de Nueva York, hay dos tipos de límites: el control y la estabilización de la renta. La regulación establece que los edificios con renta de 1970 cuya construcción fuese anterior a 1947, continúen pagando los precios anteriores, con pequeñas subidas controladas.

In On the Generation of Animals, the Greek philosopher Aristotle characterised a female as a mutilated male, and this belief has persisted in western medical culture.

“Rather than acknowledge the limitations of medical knowledge, medicine expected women to take control (with their minds) of their disease (in their body) by accepting their illness, making ‘lifestyle’ changes and conforming to their gendered social roles of wife and mother. Moralising discourses surround those who rebel; they are represented as irrational and irresponsible, the safety net for medicine when it cannot fulfil its claim to control the body.”

Not only have doctors, scientists and researchers mostly been men, but most of the cells, animals and humans studied in medical science have also been male: most of the advances we have seen in medicine have come from the study of male biology.

…la maniobra se vale de decenas de miles de cuentas de Twitter creadas en apenas dos semanas (más de 23.000 dadas de alta entre los días 11 y el 12, inmediatamente después de la salida de Morales de la capital) que se están usando para aumentar la sensación de apoyo a los líderes opositores, atacar al exmandatario y ayudar a propagar desinformación sobre él en otros países.

No creo que Facebook, Google o Amazon se vayan a convertir en los ‘imperios’. Sí pienso que son herramientas perfectas para la construcción de esos imperios, y creo que esos imperios se están desarrollando con esa herramienta de extracción de datos que permite tener ese poder de predicción y manipulación que no conocíamos hasta ahora. Pero estamos tan preocupados por lo ‘digital’ que no lo estamos mirando en combinación con otras cosas como, por ejemplo, la ocupación de tierras.

Estamos en un modelo industrial en el que los únicos que tienen capacidad de ejecutar legislación sobre las tecnologías son las tecnologías mismas. El único que es capaz de legislar Facebook es Facebook, porque nadie más tiene la capacidad siquiera de peinar esos reinos para ver quién está cometiendo ilegalidades.

De hecho, ni Facebook mismo tiene esa capacidad, porque durante muchos años ha crecido precisamente porque es una empresa que tiene cuatro empleados y 5.000 millones de usuarios, es decir, ha basado su crecimiento en ir automatizando procesos hasta el punto de que les ha pasado por ejemplo lo de Myanmar. Tienes una estructura que usa el 80% de la población pero no tienes ni una persona en tu empresa que entienda el idioma que hablan o que entienda cuál es la situación allí.

China es 1984 y Estados Unidos es Un mundo feliz, ¿para qué vamos a mandar a la policía a tu casa cuando te podemos convencer de que hagas lo que nosotros queramos y que pienses que se te ha ocurrido a ti?

… hay patrones que nosotros ni siquiera identificamos. Esos patrones hacen que repitamos una y otra vez los mismos procesos porque cada vez nos resultan más naturales, más fáciles, cada vez los interiorizamos más. Si puedes predecir lo que voy a hacer, también lo puedes manipular.

Los medios tienen el mismo problema. Están produciendo mucha más cantidad de contenidos de la que puede absorber el lector, lo cual ya indica que no están trabajando para el lector, sino que están trabajando para la plataforma, que tiene una sed infinita de contenidos.

Levantar un muro de pago es olvidar cuál es el objetivo último de los medios de comunicación, que no es ganar dinero sino ser un servicio público.

Creo que estamos intentando ser relevantes intoxicados por la vara de medir la relevancia que han impuesto las plataformas. ¿Cómo podemos utilizar los clics como vara de medir en un mundo donde cada país tiene 50 granjas de clics? No tiene sentido. ¿Cómo medimos la influencia de un influencer cuando sabemos que compra a sus followers? Esa vara de medir no solo era trampa sino que además está rota. Tenemos que recalibrar nuestra idea de relevancia.

debemos dejar de pensar que estas son herramientas que puedes no elegir. Porque ya no lo son. Son las herramientas que se utilizan en tu oficina para gestionar el trabajo, son las herramientas que utilizan tus empleadores para contactar contigo, son tus herramientas de trabajo, son tus herramientas de relación social, son las herramientas que utiliza el colegio para contarte que están haciendo tus hijos las ocho horas al día que no les ves, las que utiliza la sanidad para enviarte las citas…. La dicotomía uso/no uso no existe, es mentira. No tienes la capacidad de dejar de utilizar estas herramientas, porque han invadido tu vida. Han invadido la vida contemporánea. Lo que sí puedes exigir es que estas herramientas no te espíen, no te manipulen y no te encarezcan el resto de tu vida.

GOOGLE HAS SAID it wants to bring Android into line with the main Linux kernel.

Although Android already works on a Linux kernel, it’s been so heavily modified over the years, it’s almost unrecognisable, and certainly no longer compatible with the main Linux operating system.

it would mean that both Android and Linux would benefit from the advances we’ve seen in both since the two parted company, meaning more advanced Linux powered computers, and more agile Android builds.

« Al poner los pronombres en la bío de tu red social, dejas claro cuál es el trato que prefieres por parte de los demás, y así nadie tiene que asumir tu género ni preguntarte, lo que podría ponerte en una posición incómoda », explica Asra Chueco, escritor y activista LGTB que se define como persona no binaria y tiene indicados los pronombres « él/elle » en su biografía de Twitter. « Elegí poner mis pronombres en mi perfil de Twitter para reflejar un poco mejor lo que hago en mi vida diaria y apoyar al colectivo trans ».

The Design Justice Network is an international group of people and organizations committed to rethinking design processes so they center people who are often marginalized by design. We work according to a set of principles that were generated and collaboratively edited by our network.

Principle 1
We use design to sustain, heal, and empower our communities, as well as to seek liberation from exploitative and oppressive systems.

Principle 2
We center the voices of those who are directly impacted by the outcomes of the design process.

Principle 3
We prioritize design’s impact on the community over the intentions of the designer.

Principle 4
We view change as emergent from an accountable, accessible, and collaborative process, rather than as a point at the end of a process.

Principle 5
We see the role of the designer as a facilitator rather than an expert.

Principle 6
We believe that everyone is an expert based on their own lived experience, and that we all have unique and brilliant contributions to bring to a design process.

Principle 7
We share design knowledge and tools with our communities.

Principle 8
We work towards sustainable, community-led and -controlled outcomes.

Principle 9
We work towards non-exploitative solutions that reconnect us to the earth and to each other.

Principle 10
Before seeking new design solutions, we look for what is already working at the community level. We honor and uplift traditional, indigenous, and local knowledge and practices.

…la plataforma de homesharing Airbnb debe cumplir la normativa catalana y dejar de anunciar en su portal los pisos que no consten de número de inscripción en el Registro de Catalunya, lo que acredita su legalidad como vivienda turística.

El TSJC da 15 días naturales a Airbnb para cumplir con la sentencia, a la vez que le exige que dentro de este plazo aporte pruebas de su cumplimiento.

Django basic architecture

Django is an extremely popular and fully featured server-side web framework, written in Python. This module shows you why Django is one of the most popular web server frameworks, how to set up a development environment, and how to start using it to create your own web applications.

Django web applications typically group the code that handles each of these steps into separate files:

URLs: While it is possible to process requests from every single URL via a single function, it is much more maintainable to write a separate view function to handle each resource. A URL mapper is used to redirect HTTP requests to the appropriate view based on the request URL. The URL mapper can also match particular patterns of strings or digits that appear in a URL and pass these to a view function as data.
View: A view is a request handler function, which receives HTTP requests and returns HTTP responses. Views access the data needed to satisfy requests via models, and delegate the formatting of the response to templates.
Models: Models are Python objects that define the structure of an application’s data, and provide mechanisms to manage (add, modify, delete) and query records in the database.
Templates: A template is a text file defining the structure or layout of a file (such as an HTML page), with placeholders used to represent actual content. A view can dynamically create an HTML page using an HTML template, populating it with data from a model. A template can be used to define the structure of any type of file; it doesn’t have to be HTML!

Uber financió teléfonos y coches a sus conductores, como si fuera un banco concediendo hipotecas ‘subprime’

Para convencer a conductores firmó un trato con AT&T y compró miles de iPhones que regalaba a conductores. « El acuerdo atrajo a los conductores ‘luditas’ a la red »,

Otra idea fue el programa de préstamo Xchange, dedicado a quienes no tenían dinero para un coche. La empresa daba crédito a cambio de trabajar para ella. Así reclutaron a miles de conductores sin historial crediticio, con alto riesgo de impago. Poco después, hubo un pico de incidentes y descubrieron que la mayoría los provocaban conductores a los que se les había hecho un préstamo. Por otro lado, estos conductores no podían pagar los créditos porque Uber no les daba suficientes ingresos y devolvían los coches en peores condiciones. Aun así, las métricas no dejaron de crecer.

Como muchas tecnológicas, Uber ofrece a sus empleados ciertos beneficios, como la cena gratis. Hasta 2017, la cena en Uber se servía a las 20:15, lo que obligaba a los trabajadores a hacer varias horas extra si querían disfrutarla.

Los programas que usamos a diario están englobados en la capa de aplicación. El sistema operativo dispone de ciertas funcionalidades que sólo él es capaz de realizar, como por ejemplo crear ficheros, acceder a información del hardware del equipo, gestionar conexiones de red, etc.

Estas funcionalidades están protegidas por el sistema operativo y no se pueden ejecutar de forma directa a través de un programa común. Para acceder a estas funcionalidades, el programa debe pedirle al sistema operativo que sea el quien las ejecute, este se encarga de gestionar y devolver el resultado de la ejecución de estas funciones especiales. Estas peticiones se realizan mediante las denominadas “llamadas al sistema” (aka syscalls en jerga informática) y son cosas tan simples como crear un fichero nuevo o tan complejas como gestionar una conexión de red.

Hace casi una década, cuando un distrito parisino se planteó la prohibición de las estufas de gas —medida finalmente revertida por la justicia—, la consultoría especializada en transición ecológica Carbone 4 calculó que una terraza equipada con cuatro braseros que funcionaran ocho horas al día emitía tanto CO2 como un trayecto en coche de 350 kilómetros. Finalmente, en París se llegó a un acuerdo para aumentar las tasas para el uso de terrazas.

Estamos en tiempos de reacción. No sabemos hacia dónde vamos pero hay que estar dando respuestas y soluciones inmediatas todo el tiempo.

El acceso a la información ha ido acompañado de una producción deliberada de confusión. Es una nueva forma de ignorancia, un analfabetismo ilustrado…

¿Qué espacios tenemos hoy para el encuentro con lo desconocido, con lo imprevisto, con lo extraño, con lo que nos puede inquietar, sorprender o transformar?

Las fake news son otra cosa: las consumimos sin que nos importe saber si son o no verdad. Lo que ofrecen como producto mediático es otra cosa: una sensación temporal de seguridad en la incertidumbre.

La confianza no puede ser ciega. Es una relación con lo que no sabemos. Confiar no es desentenderse de las consecuencias de lo que hacemos o de lo que pasa, sino todo lo contrario. Actualmente, ante los miedos que se han apoderado del futuro, renace esa vieja idea de que algo nos salvará, en este caso la tecnología.

…las soluciones mágicas de la autoayuda están hablando a gritos de una gran impotencia. Están diciendo que las soluciones sociales quedan lejos y requieren tiempo para la organización, una energía que no se tiene porque fue extraída para la subsistencia. Nos dicen que la violencia tiene un efecto y que el cansancio impuesto es una forma de violencia. Así que, bueno, además de criticar la falacia de esas soluciones creo que hay que escuchar la angustia que está detrás. No es que siempre las personas no se organicen porque no quieren o porque les falten relatos, es que a veces no pueden con su alma.

My goal is neither to eliminate the powerful internet platforms nor to cede the future to them – it is to imagine possible futures where surveillant advertising delivered by monopoly providers isn’t the only available option to build a thriving future of democratic communications.

From the moment radio became practically possible to the moment it became a powerful cultural force is roughly fifteen years, from 1912 to 1927. What occurred in those fifteen years was a gold rush that resembles the late 1990s internet boom in its passion and energy but differs sharply in the diversity of models pursued.

The BBC had several enormous advantages over their U.S. counterparts. Not only did it have an enviable monopoly, it had a guaranteed revenue stream from the annual license fees levied on each radio receiver sold.

Again, the lesson is that a particular business model is not inevitable but the product of political, economic and cultural forces.

One country where Google and Facebook have very little power and influence is China, where government censorship, designed to control online expression, had the interesting side effect of protecting China’s domestic internet market from foreign competitors. While many Chinese dissidents, journalists, and fans of western movies became skilled at “jumping the Great Firewall,” China’s domestic market and linguistic isolation were significant enough to enable a rich and complex local internet ecosystem.

While the server software that operates much of the World Wide Web is open-source software, as is the Firefox web browser, the online content and services business is dominated by the U.S. and Chinese models, with Wikipedia as the sole noncommercial site in the worldwide top 100 sites.

Wikimedia is a form of public service media, though it resembles the role of public radio in the United States, which is supported by a mix of listener donations and commercial sponsorship rather than a license fee, as in the BBC model. Its decisions are driven by a set of articulated and well-debated values about access to knowledge and information and not by market signals. That it is able to survive without government support or a license fee is not an argument against public support for media – instead, it’s an open invitation to ask what other services we could build if we innovated outside the logic of markets more often.

Desde mi punto de vista, el procomún ha de servirnos para repensar la propiedad, tan marcada por un rumbo que parece incuestionable. Difícil nos lo ponemos si decimos que “el procomún es lo que es de todos pero no es de nadie”. En el rincón oscuro y caliente que deja esa frase descansa plácidamente la propiedad.

…el procomún no es solo un marco para reflexionar sobre otras formas de propiedad, es también la evidencia de que ya existen.

…nada es procomún por naturaleza, nada es procomún para siempre. Hay que activarlo.

Sin comunidad, no hay procomún. Sin modelo de gobernanza, no hay procomún. Esa tríada (recurso, comunidad, modelo de gobernanza) es la que constituye el procomún. Esa articulación es la que genera beneficio colectivo y evita (o intenta limitar) los procesos de cercamiento y de privatización. Esos tres elementos son los que fundan una propiedad distinta, con derechos de uso y usufructo del recurso.

Así frente al miedo por el vaciado de significado que corre el procomún en la actualidad, prefiero apostar, no por su rellenado, sino por el DESBORDAMIENTO. Corramos el riesgo. Prefiero un bosque en el que perderme que una jaula de oro. Que esa base difusa se extienda y contamine y vayamos ocupándonos, según sea necesario, de actuar con más rigor, de normativizar, de reconducir, de adaptar contextualmente, de plantear aplicaciones específicas, etc.

La publicación de un artículo en revistas académicas es un proceso exigente que supone meses o años de trabajo, lo cual retrasa la llegada de los hallazgos de un grupo de investigación al resto de la comunidad. Ahora, la posibilidad de compartirlos antes de su publicación formal permite reaccionar ante epidemias de manera coordinada y según se desarrollan. « El acceso rápido a la información es fundamental para contrastar todo lo que está sucediendo a nivel mundial », explica Ester Lázaro, que investiga sobre evolución de virus en el Centro de Astrobiología. Que las publicaciones sean de acceso libre, además, permite a toda la comunidad científica evaluar los trabajos, estén o no suscritos a la revista de turno. “Estos repositorios eliminan las barreras de acceso además de reducir las demoras, así que son una manera fantástica de acelerar el avance científico”, opina Thomas Faust, de la editorial científica Hindawi.

El talón de Aquiles de los repositorios “pre-print” es su fiabilidad, pues los trabajos no han sido examinados previamente por otros científicos, a diferencia de los publicados en revistas. Desde BioRxiv y MedRxiv recuerdan, con una nota encima de cada artículo, que se trata de informes preliminares pendientes de revisión. “Estos repositorios son un recurso extremadamente valioso, pero deben usarse con precaución y responsabilidad”, avisa Faust. “Los lectores deben ser conscientes de que estos estudios no se han comprobado con el rigor de la revisión por pares habitual en las revistas académicas”, añade.

El propio BioRxiv publicó un estudio sobre la similitud del coronavirus con el virus del sida que contenía fallos técnicos graves. Sin embargo, varios científicos detectaron rápidamente estos errores y el artículo ya está retirado del servidor, muestra de que los repositorios “pre-print” están sometidos al intenso escrutinio de la comunidad científica. “El acceso inmediato a lo que están haciendo otros investigadores y poder comentar sus artículos de una forma fluida me parece la ventaja más importante [de estos repositorios]”, defiende Lázaro.

Estaba viviendo esta pandemia de manera virtual, siguiendo la evolución de los datos desde mi ordenador. Hasta que hace una semana me estalló en la cara y todo se volvió real: mi padre dio positivo. Se lo contagiaron en el hospital cuando estaba a punto de recibir el alta por otro achaque. Murió ayer. No pude despedirme de él.

La vulnerabilidad y la interdependencia ya estaban, cada día, como realidad cotidiana para la mayoría. ¿Qué nos impedía verlas y pensarnos desde ellas?

La sociabilidad confinada no es ninguna novedad. Lo que lo es, es su dimensión global y generalizada y el hecho de que afecte aquellos que normalmente tenemos más derecho y acceso a la movilidad.

… es muy importante que cuidemos el ambiente general en que estamos viviendo esta experiencia, las representaciones que damos, los imaginarios que saldrán del hecho de haber sido confinados.

Ante esta crisis de los futuros compartidos, es fácil que cada uno se proteja tras sus privilegios y perciba a los demás como una amenaza.

Si a cambio de una geolocalización, o de un QR o de los datos que sean nos dejan volver a salir de casa, ¿quién no estaría dispuesto a ceder esos datos? La libertad de movimientos, aunque sea de movimientos vigilados, está en nuestra percepción más valorada que muchas otras libertades.

Ce qui rend la situation actuelle tellement dangereuse, ce n’est pas seulement les morts qui s’accumulent chaque jour davantage, c’est la suspension générale d’un système économique qui donne donc à ceux qui veulent aller beaucoup plus loin dans la fuite hors du monde planétaire, une occasion merveilleuse de « tout remettre en cause ». Il ne faut pas oublier que ce qui rend les globalisateurs tellement dangereux, c’est qu’ils savent forcément qu’ils ont perdu, que le déni de la mutation climatique ne peut pas durer indéfiniment, qu’il n’y a plus aucune chance de réconcilier leur « développement » avec les diverses enveloppes de la planète dans laquelle il faudra bien finir par insérer l’économie. C’est ce qui les rend prêts à tout tenter pour extraire une dernière fois les conditions qui vont leur permettre de durer un peu plus longtemps et de se mettre à l’abri eux et leurs enfants. « L’arrêt de monde », ce coup de frein, cette pause imprévue, leur donne une occasion de fuir plus vite et plus loin qu’ils ne l’auraient jamais imaginé[2]. Les révolutionnaires, pour le moment, ce sont eux.

C’est là que nous devons agir. Si l’occasion s’ouvre à eux, elle s’ouvre à nous aussi. Si tout est arrêté, tout peut être remis en cause, infléchi, sélectionné, trié, interrompu pour de bon ou au contraire accéléré. L’inventaire annuel, c’est maintenant qu’il faut le faire. A la demande de bon sens : « Relançons le plus rapidement possible la production », il faut répondre par un cri : « Surtout pas ! ». La dernière des choses à faire serait de reprendre à l’identique tout ce que nous faisions avant.

…nous commençons à l’imaginer par nos petits gestes insignifiants mis, eux aussi, bout à bout : à savoir la suspension du système de production. En nous posant ce genre de questions, chacun d’entre nous se met à imaginer des gestes barrières mais pas seulement contre le virus : contre chaque élément d’un mode de production dont nous ne souhaitons pas la reprise.

D’où l’importance capitale d’utiliser ce temps de confinement imposé pour décrire, d’abord chacun pour soi, puis en groupe, ce à quoi nous sommes attachés ; ce dont nous sommes prêts à nous libérer ; les chaînes que nous sommes prêts à reconstituer et celles que, par notre comportement, nous sommes décidés à interrompre.

Si en un mois ou deux, des milliards d’humains sont capables, sur un coup de sifflet, d’apprendre la nouvelle « distance sociale », de s’éloigner pour être plus solidaires, de rester chez soi pour ne pas encombrer les hôpitaux, on imagine assez bien la puissance de transformation de ces nouveaux gestes-barrières dressés contre la reprise à l’identique, ou pire, contre un nouveau coup de butoir de ceux qui veulent échapper pour de bon à l’attraction terrestre.

Il s’agit de faire la liste des activités dont vous vous sentez privés par la crise actuelle et qui vous donnent la sensation d’une atteinte à vos conditions essentielles de subsistance. Pour chaque activité, pouvez-vous indiquer si vous aimeriez que celles-ci reprennent à l’identique (comme avant), mieux, ou qu’elles ne reprennent pas du tout. Répondez aux questions suivantes :

Question 1 : Quelles sont les activités maintenant suspendues dont vous souhaiteriez qu’elles ne reprennent pas ?

Question 2 : Décrivez a) pourquoi cette activité vous apparaît nuisible/ superflue/ dangereuse/ incohérente ; b) en quoi sa disparition/ mise en veilleuse/ substitution rendrait d’autres activités que vous favorisez plus facile/ plus cohérente ? (Faire un paragraphe distinct pour chacune des réponses listées à la question 1.)

Question 3 : Quelles mesures préconisez-vous pour que les ouvriers/ employés/ agents/ entrepreneurs qui ne pourront plus continuer dans les activités que vous supprimez se voient faciliter la transition vers d’autres activités ?

Question 4 : Quelles sont les activités maintenant suspendues dont vous souhaiteriez qu’elles se développent/ reprennent ou celles qui devraient être inventées en remplacement ?

Question 5 : Décrivez a) pourquoi cette activité vous apparaît positive ; b) comment elle rend plus faciles/ harmonieuses/ cohérentes d’autres activités que vous favorisez ; et c) permettent de lutter contre celles que vous jugez défavorables ? (Faire un paragraphe distinct pour chacune des réponses listées à la question 4.)

Question 6 : Quelles mesures préconisez-vous pour aider les ouvriers/ employés/ agents/ entrepreneurs à acquérir les capacités/ moyens/ revenus/ instruments permettant la reprise/ le développement/ la création de cette activité ?

(Trouvez ensuite un moyen pour comparer votre description avec celles d’autres participants. La compilation puis la superposition des réponses devraient dessiner peu à peu un paysage composé de lignes de conflits, d’alliances, de controverses et d’oppositions.)

Hay otros espejos en los que mirarnos, como Corea o Alemania, en los que hay tres claves perfectamente democráticas que acompañan la gestión de la pandemia: mascarillas para todos, información contrastada y tests, muchos tests. Las tecnologías de vigilancia masiva no pueden ser el atajo que sustituya las responsabilidades de un gobierno democrático, que es cuidar a sus ciudadanos antes de castigarlos. No dejemos que esta crisis se convierta en la versión médica del Huracán Katrina, como ha sugerido el sociólogo Mike Davis. No dejemos que la vigilancia masiva se instale en la administración. No seamos víctimas del Capitalismo Desastre que tan oportunamente describe Naomi Klein en Capitalismo Desastre y La Doctrina del Shock. Incluso si las cifras de China son ciertas y su sistema de control ciudadano funciona, una vez se haya instalado en nuestras vidas como herramienta de gobierno, no tenemos anticuerpos para repeler sus efectos secundarios.

Rechacemos la vigilancia y el castigo en favor de la empatía, el diálogo y la solidaridad.

Our open source platform enables new, ethical supply chains.

Open source for a better food system

And what’s just as important as the software itself, are the values that underpin it. If you’re trying to build a new food system – as a farmer, farmers’ market, or food hub – then why would you choose software that isn’t also contributing to a fairer food system? By working collectively rather than competitively, we share the costs of developing new software, and we ensure that our project is more resilient than the many other proprietary models that have fallen over since we started!

Python has been around since the nineties. That doesn’t only mean that it has had plenty of time to grow. It has also acquired a large and supportive community.

Since Python has been around for so long, developers have made a package for every purpose. These days, you can find a package for almost everything.

Want to crunch numbers, vectors and matrices? NumPy is your guy.
Want to do calculations for tech and engineering? Use SciPy.
Want to go big in data manipulation and analysis? Give Pandas a go.
Want to start out with Artificial Intelligence? Why not use Scikit-Learn.

La casa común. Grigri Projects

En estos momentos tan difíciles queremos proponeros imaginar una casa común hecha de las casas de cualquiera. Una propuesta que lanzamos para recordar y celebrar la importancia de lo público, de lo común, de los cuidados y de la capacidad para imaginar , hoy más que nunca, un futuro que deseemos vivir.

Para ello te invitamos a que nos envíes un dibujo de la planta del espacio donde estés pasando más tiempo estos días, coge un lápiz, un boli, y dibújate desde arriba, sin miedo. Cuando lo tengas hazle una foto y envianoslo por email, escribiéndonos a hola@grigriprojects.org o en un mensaje de whatsapp/telegram al teléfono: 639733900.

Con todos estas imágenes vamos a armar una casa que será la suma de cada uno de nuestros hogares.

Una casa común lista para albergar futuros compartidos y servir como tentativa de un manifiesto para enunciar otros mundos, no sólo posibles, sino urgentes y necesarios.

Muchas gracias de antemano, un abrazo grande.

#Hagamoscasa #Futurocompartido #Confinamiento