Autonomía digital y tecnológica

Código e ideas para una internet distribuida

Linkoteca. capitalismo de plataforma


Si en un primer momento, las redes sociales permitieron la autoorganización de miles de personas contra sus gobernantes y contra las finanzas internacionales, ahora parece que escándalos como el de Cambridge Analytica nos dibujan un futuro quizá no tan complaciente. ¿Seremos capaces de usar la tecnología para construir un mañana post-capitalista o será usada en nuestra contra como una forma de control social?

El capitalismo moderno funciona colonizando la imaginación de lo que la gente considera posible. Marx ya se dio cuenta de que el capitalismo tenía más que ver con la apropiación del entendimiento que con la apropiación del trabajo. Facebook es la penúltima apropiación de la imaginación: lo que veíamos como útil ahora se revela como una manera de meterse en la conciencia de la gente antes de que podamos actuar. Las instituciones que se presentaban como liberadoras se convierten en controladoras. En nombre de la libertad, Google y Facebook nos han llevado por el camino hacia el control absoluto.

No queremos afrontar que lo gratuito implica siempre una forma de dominación.

El capitalismo tiene tendencia a pasar con gran facilidad del mercado al monopolio. Y ahí, con la represión de la competencia, empiezan los grandes problemas, la gran desprotección. Con monopolios, el capitalismo pasa de ser el sistema de la competencia a ser el de la dominación.

Even if Amazon optimized solely for consolidation and fuel efficiency, consumers are shopping so often that it makes sustainable, efficient delivery difficult.

Free and fast shipping has always been a Prime membership’s marquee perk — one that’s drawn in over 100 million subscribers who pay $119 annually. A 2017 study by UPS found that nearly all (96%) US customers had made a purchase on a marketplace like Amazon or Walmart, and over half (55%) said free or discounted shipping was the primary reason.

That convenience is encouraging people in the US to buy more, and to make more individual purchases rather than placing a single order for several items.

people aren’t offsetting the traffic to shopping malls and grocery stores by buying online. “The problem is we are still doing both, meaning there are more emissions and more congestion,”

Amazon is only speeding up customers’ options. In addition to free two-day shipping for Prime members, Amazon added free two-hour delivery with a new service, called Prime Now, in 2014, and it increasingly relies on hundreds of thousands of independent contractors with passenger cars to make those deliveries. Amazon’s Flex program, which operates in 50 US cities, is an app-based platform like Uber, but instead of dropping off people, Flex drivers drop off Prime packages or groceries.

Those drivers’ cars are typically smaller than commercial delivery vehicles, so they can’t fit as many packages or complete as many deliveries per tour. They’re taking longer routes, too. “Drivers are going from their home base to a warehouse to your house, and back to their home base. And warehouses are farther than the store you would have gone to,” Goodchild said.

El principio básico de la economía colaborativa es que el recurso que se consuma sea un bien temporalmente en desuso. Lo que se observa (Gil, 2018) en la mayoría de las plataformas es que los recursos que se introducen en el mercado no cumplen la función de ser bienes ociosos tratándose más de bienes de inversión que se han adquirido con el fin de que el bien produzca valor.

el tipo de actividades a las que se hace referencia con el concepto de economía colaborativa poco tienen que ver con relaciones de colaboración.

Uno de los filósofos contrarios a este tipo de prácticas es Byung-Chul Han (2014) que afirma que la economía del compartir conduce en última instancia a la comercialización total de la vida. Y subraya la importancia del dinero: “quien no posee dinero, tampoco tiene acceso al sharing”. Para este pensador surcoreano, “también en la economía basada en la colaboración predomina la lógica del capitalismo. De forma paradójica, en este bello compartir nadie da nada voluntariamente”.

¿Cuántos de ustedes poseen una taladradora? Rachel Botsman, la autora del libro The Rise of Collaborative Consumption, preguntó a la audiencia en TedxSydney en 2010. Previsiblemente casi todos levantaron la mano. “Ese taladro eléctrico se usará entre 12 y 15 minutos en toda su vida”, continuó Botsman con burlona exasperación. “Es un poco ridículo, ¿no?” Porque lo que necesitas es el agujero, no la taladradora.