Josele Santiago (Los Enemigos) se enfrenta a sus memorias: “Mi problema es la adicción”
En Desde el jergón pone en valor un rock madrileño que conformó gente como Cucharada, Leño, Asfalto, Mermelada, Topo, Burning, Moris (argentino que supo cantarle a la capital como pocos)… “A veces se da una idea de que en Madrid no había nada de música antes de la Movida. Usted perdone, antes de la Movida y sus colores el panorama en Madrid no era tan gris como se pinta. Había muchos grupos haciendo cosas, a pesar de las dificultades”. Cuando corrían los mejores años de Los Enemigos, la Movida ya estaba institucionalizada y los grupos cobraban unos cachés generosos. Mientras bandas de pop de aquella época alardeaban de tocar lo justo, Los Enemigos se pasaban seis horas al día ensayando. “No me parecía ni medio normal esto del amateurismo: hombre, si estás en un grupo, por lo menos afina, y sobre todo cuando estaban ganando una millonada contratados por ayuntamientos. Creo que además se ha sobredimensionado mucho todo el tema de que Madrid era el centro del universo.