Quién mató a Escoitar. Un texto sobre cómo mueren los proyectos o cómo matarlos
En noviembre de 2013 Google dejó de dar soporte a la versión 2 de Google Maps, API en la que estaba enteramente basada la web de Escoitar. A partir de ese momento el mapa sonoro comenzó a experimentar fallos y serios problemas técnicos, cuya única solución pasaba por el desarrollo de una versión enteramente nueva de la página web. Fue, precisamente, el colapso definitivo del funcionamiento del mapa sonoro y la imposibilidad para encontrar financiación para la propuesta de renovación, lo que precipitó la desaparición del archivo.
Spip, el gestor de contenidos web con el que estaba construida la página web de Escoitar, no permitía la geolocalización de contenidos. GeoPress, el primer plugin de geolocalización para WordPress, la plataforma más popular de publicación de contenidos en Internet, se presentó en septiembre de 2006, dos meses después de la publicación de Escoitar, y los estándares web para compartir información geográfica en Internet como GeoRSS se consolidaron todavía más tarde, a lo largo de 2007. El desarrollo de Escoitar no solo constituyó la base para el primer plugin de geolocalización de Spip, que se publicó en marzo de 2007, si no que participó, en tiempo real, de los inicios de la cultura de la geolocalización y el geotagging en la red y de las ideas que había detrás de dichos movimientos.
Uno de los momentos clave que precipitó el colapso de este insostenible sistema de desarrollo fue la creación, por parte de Berio Molina y Chiu Longina, de un spin-off empresarial del colectivo llamado Pum Pun, en el año 2010. El potencial económico de la imagen de Escoitar y la enorme capacidad de desarrollo de los que se alimentó Pum Pun para ofrecer una forma de vida sostenible a dos de los miembros del equipo, lamentablemente, puso de manifiesto muchas de las debilidades del proyecto y de los desequilibrios que había entre los distintos miembros del colectivo, como el no haber remunerado nunca el trabajo de desarrollo.
A partir de ese momento, Berio Molina y Chiu Longina dejaron de contribuir a Escoitar para centrarse en su nueva empresa y, tras un período de razonables tensiones entre el colectivo y Pum Pun, yo tomé la decisión de no continuar trabajando de forma gratuita ni en el desarrollo, ni el mantenimiento de Escoitar. Como Enrique Tomás solamente participaba en el colectivo a través del proyecto noTours, en el momento en que dejé de mantener la web de Escoitar, el mapa sonoro quedó abandonado. Tres años después, cuando Google dejó de dar soporte a la versión 2 de Google Maps, no había un equipo de personas dispuestas a hacerse cargo. Berio Molina hizo algunos arreglos temporales para que la web siguiese en funcionando mientras se buscaba una solución, pero, sin una profunda renovación, el mapa sonoro quedaba sentenciado.